porque es lo que hay. los he visto de cerca últimamente. uno viene y se para en aquel tinaco. lo he visto ahí. es gorrioncillo, de pecho amarillo. ay no...
me gusta ver su vuelo. me gusta permanecer en la tierra y ver volar.
ya no me acuerdo si alguna vez he volado, es chistoso no acordarme de esto.
me encanta alcanzar a escuchar su aleteo.
bendita sea la naturaleza y cada ave que surca el cielo.
también les he visto cazar, cantar, reunirse, jugar, tejer, morir, matar, comer, tener bebés, dibujar.
ninguna fuma, las hacen fumar, a huevo cabrón, como a todos, órale hijos de su chingada madre, a intoxicarse hasta las venas, órales culeros.
ese orden que no más nos desordena en este condominio. bernarda recibió una notificación del nuevo presidente de la mesa directiva, que ni lo ha de ser tanto porque yo veo que siempre es una mesa diferente; bueno, el punto es que ya no puedo bajar al jardín a cagar, qué la chingada, que porque el otro día un chingado chiquillo llevaba en la mano uno de mis tamarindo. pinche marrano, ni yo los agarro.
ven lo que les digo. ¿qué nos pasa? digo ¿qué les pasa?
me llamo jocoque. aprendí a leer y a escribir, leyendo y escribiendo, así que se muy poco. no he ido a la escuela y qué bueno, dicen que pegan. me han criado en un depa. escribo en minúsculas porque así me gusta. soy mestizo mexicano, ando en cuatro patas. vivo con una caballita de mar y una señora que se llama bernarda. aquí escribo lo mío y lo ajeno que hago mío. pongo lo que (no)veo y lo que pienso. a veces para mi, a veces ni lo veo, aquí todo se escribe al vuelo.
lunes, 9 de julio de 2012
regresando
hoy me leí. hace tiempo que no lo hacía. me la había pasado cogiendo. pasaron un par de perritas en celo y me las chingué, hoy amanecí así, con la testosterona hasta la coronilla. caliente deamadre! con fuerza con potencia, con ganas de recuperar, de vivir lo que toca, lo que hay.
estas reflexiones de mi vida al calor de los huevos me reaniman, me re-ubican. estas zangoloteadas me divierten, me fascinan, más me excitan. provocan la vida.
a veces siento que bernarda me chupa la vida, me la amarga. me atrapa, como la cabrona de elvira en los taini tuns. tanto es el "amor" que se termina ahorcando y encerrando al "ser amado" y odiado también. por eso se dice que coexisten, que son las dos caras de una misma moneda, pero hay cada animal que se ciega ante esta posibilidad como a muchas otras, que al no ser mensurables y observables para la diminuta "mente", lo que se dice mente, humana, son despreciadas, ignoradas. me desesperan, de veras, con veras de mi corazón. me dan ganas de morderlos en los huevos o en las tetas. de plano no entiendo, ellos, los que están en la cima, son tan ignorantes - de ellos, del mundo.
me rasco.
me ponen de malas sus (no)manifestaciones en esos cuerpos atrapados y dormidos. pereza. agobio, agotamiento por alimentar el miedo irreconocible. es su única referencia de sí misma, increíble. entender a la raza humana es agotador, desagradable. bien y mal, qué desmadre; por eso sugieren gordas emperifolladas de hilos y chaquiras establecer criterios. a veces ni así los cabrones agarran el pedo de la vida, de la vida del cuerpo, del amor, de la grandeza del espíritu, del miedo, de la vida y la muerte.
envidia que va y viene
que viene y que va
¡puta madre!
todo es un espejo
para donde mires
ni cómo escapar
beso de chispas
vuelo por inventar
ojos que caen
niña sin despertar
ave que vuela
duelo para llorar
fume que conecta
vida sin alcanzar
río que viene y va
vienes ¿ya te vas?
no me beses que me embarras
dese sistema de frialdad
no me mires sin mirarte
tu mirada no es cosa aparte
tu entiendes de vanidad
así están hechas tus amarras
con todo eso me amas
así también te alivianas
y me cagas y me encantas
y me avientas y me levantas
perra cabrona cuidas
ladra y dispara balas
con masajes sanas
con el canto, los bailes y las ganas
verdes tortugas y ranas.
estas reflexiones de mi vida al calor de los huevos me reaniman, me re-ubican. estas zangoloteadas me divierten, me fascinan, más me excitan. provocan la vida.
a veces siento que bernarda me chupa la vida, me la amarga. me atrapa, como la cabrona de elvira en los taini tuns. tanto es el "amor" que se termina ahorcando y encerrando al "ser amado" y odiado también. por eso se dice que coexisten, que son las dos caras de una misma moneda, pero hay cada animal que se ciega ante esta posibilidad como a muchas otras, que al no ser mensurables y observables para la diminuta "mente", lo que se dice mente, humana, son despreciadas, ignoradas. me desesperan, de veras, con veras de mi corazón. me dan ganas de morderlos en los huevos o en las tetas. de plano no entiendo, ellos, los que están en la cima, son tan ignorantes - de ellos, del mundo.
me rasco.
me ponen de malas sus (no)manifestaciones en esos cuerpos atrapados y dormidos. pereza. agobio, agotamiento por alimentar el miedo irreconocible. es su única referencia de sí misma, increíble. entender a la raza humana es agotador, desagradable. bien y mal, qué desmadre; por eso sugieren gordas emperifolladas de hilos y chaquiras establecer criterios. a veces ni así los cabrones agarran el pedo de la vida, de la vida del cuerpo, del amor, de la grandeza del espíritu, del miedo, de la vida y la muerte.
envidia que va y viene
que viene y que va
¡puta madre!
todo es un espejo
para donde mires
ni cómo escapar
beso de chispas
vuelo por inventar
ojos que caen
niña sin despertar
ave que vuela
duelo para llorar
fume que conecta
vida sin alcanzar
río que viene y va
vienes ¿ya te vas?
no me beses que me embarras
dese sistema de frialdad
no me mires sin mirarte
tu mirada no es cosa aparte
tu entiendes de vanidad
así están hechas tus amarras
con todo eso me amas
así también te alivianas
y me cagas y me encantas
y me avientas y me levantas
perra cabrona cuidas
ladra y dispara balas
con masajes sanas
con el canto, los bailes y las ganas
verdes tortugas y ranas.
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