lunes, 9 de julio de 2012

hay pájaros

porque es lo que hay. los he visto de cerca últimamente. uno viene y se para en aquel tinaco. lo he visto ahí. es gorrioncillo, de pecho amarillo. ay no...
me gusta ver su vuelo. me gusta permanecer en la tierra y ver volar.
ya no me acuerdo si alguna vez he volado, es chistoso no acordarme de esto.
me encanta alcanzar a escuchar su aleteo.
bendita sea la naturaleza y cada ave que surca el cielo. 
también les he visto cazar, cantar, reunirse, jugar, tejer, morir, matar, comer, tener bebés, dibujar. 
ninguna fuma, las hacen fumar, a huevo cabrón, como a todos, órale hijos de su chingada madre, a intoxicarse hasta las venas, órales culeros. 
ese orden que no más nos desordena en este condominio. bernarda recibió una notificación del nuevo presidente de la mesa directiva, que ni lo ha de ser tanto porque yo veo que siempre es una mesa diferente; bueno, el punto es que ya no puedo bajar al jardín a cagar, qué la chingada, que porque el otro día un chingado chiquillo llevaba en la mano uno de mis tamarindo. pinche marrano, ni yo los agarro. 
ven lo que les digo. ¿qué nos pasa? digo ¿qué les pasa?

regresando

hoy me leí. hace tiempo que no lo hacía. me la había pasado cogiendo. pasaron un par de perritas en celo y me las chingué, hoy amanecí así, con la testosterona hasta la coronilla. caliente deamadre! con fuerza con potencia, con ganas de recuperar, de vivir lo que toca, lo que hay.
estas reflexiones de mi vida al calor de los huevos me reaniman, me re-ubican. estas zangoloteadas me divierten, me fascinan, más me excitan. provocan la vida.
a veces siento que bernarda me chupa la vida, me la amarga. me atrapa, como la cabrona de elvira en los taini tuns. tanto es el "amor" que se termina ahorcando y encerrando al "ser amado" y odiado también. por eso se dice que coexisten, que son las dos caras de una misma moneda, pero hay cada animal que se ciega ante esta posibilidad como a muchas otras, que al no ser mensurables y observables para la diminuta "mente", lo que se dice mente, humana, son despreciadas, ignoradas. me desesperan, de veras, con veras de mi corazón. me dan ganas de morderlos en los huevos o en las tetas. de plano no entiendo, ellos, los que están en la cima, son tan ignorantes - de ellos, del mundo.
me rasco.
me ponen de malas sus (no)manifestaciones en esos cuerpos atrapados y dormidos. pereza. agobio, agotamiento por alimentar el miedo irreconocible. es su única referencia de sí misma, increíble. entender a la raza humana es agotador, desagradable. bien y mal, qué desmadre; por eso sugieren gordas emperifolladas de hilos y chaquiras establecer criterios. a veces ni así los cabrones agarran el pedo de la vida, de la vida del cuerpo, del amor, de la grandeza del espíritu, del miedo, de la vida y la muerte.
envidia que va y viene
que viene y que va
¡puta madre!
todo es un espejo
para donde mires
ni cómo escapar
beso de chispas
vuelo por inventar
ojos que caen
niña sin despertar
ave que vuela
duelo para llorar
fume que conecta
vida sin alcanzar
río que viene y va
vienes ¿ya te vas?
no me beses que me embarras
dese sistema de frialdad
no me mires sin mirarte
tu mirada no es cosa aparte
tu entiendes de vanidad
así están hechas tus amarras
con todo eso me amas
así también te alivianas
y me cagas y me encantas
y me avientas y me levantas
perra cabrona cuidas
ladra y dispara balas
con masajes sanas
con el canto, los bailes y las ganas
verdes tortugas y ranas.

sábado, 25 de febrero de 2012

ai no gato

yo si se a quién le rezan los humanos cuando prenden una veladora, yo si he visto a la presencia luminosa.
hace tanto que no escribía y es que la pereza y la agonía me ganan de vez en cuando. no sé ni que es eso de la agonía pero si se escuchó dramático y sufridor. eso del drama me atrae, me atrae más que nada, me interesa y cuando la respiro, a la agonía, me acerco con curiosidad e inhalo su composición su estructura. huele a dolor, a veces a podrido cuando se trata de resentimientos, de lo refrito, del sufrimiento re-percibido, re-acomodado, re-vuelto, re-nacuajo que no vive, que llora, que no goza, que no nada, que si todo reclama, huele a tripa frita mal-lavada, hedionda. a veces huele a ternura, a despedida, a hasta pronto. agonía injusta que hiere y que daña a los inocentes del alma. agonía dura que atormenta los corazones humanos, que infunde miedo, que acorrala. agonía culposa, cruel agonía, de la que se da lentamente, de la que no sabe andar velozmente, ella tarda cuando anda. martillo que sueña una y otra vez, sin cesar, sin parar, sin detenerse, sin considerar, que martilla sin parar, sin escrúpulos, sin pensar, sin analizar, sin comentar, que pega, una y otra y otra, cuatro, cinco, six, seven... no más porque ya no sé contar. agonía cuando nace y cuando muere y entre el nacimiento y la muerte, agonía que siempre está presente, que se extiende en la tierra, en mis nalgas, en mi caca, en mi alma. no hay un segundo de existencia humana, cuando en el norte ha parado en el este ha continuado, cuando apenas para, ya ha avanzado en otra circunstancia, llenando el aquel lugar, el que sea, de una nueva fragancia, a veces se trata de des-esperanza, de una esperanza que fue y que sostenerla sería una locura, sería perder la dignidad del que dignamente espera, sería esperar a que la esperanza espere, que aquel aroma se resista al viento y no llegue, que se siga de alargo, que no se quede. agonía que mata, que calla, que grita, que sueña, que lastima, que berrea. ago-nía no de esa que acompaña a los años ago, bueno, de esa sí, not in english, si en español, sin va con nosotros, si camina a nuestro lado y se trata de que cada día se vive y se muere se goza, se canta, se baila y también se seca, se marchita, se hunde, se calla, se enmudece, si dicen las últimas palabras, se respira, se escucha, se canta. ai no gato! no me rasguñes así, ai no gato, no le hagas así, ai no gato ven aquí, ai no gato no te vayas a morir, ai no gato por qué chingados me ves así ai, ai no gato no mames!

lunes, 12 de diciembre de 2011

de tristeza, resentimiento y el amor a uno mismo

después de estar echado en el sol durante varias horas, bernarda decidió llevarme a la casa de los abuelos. la cosa es que después del recibimiento alegre de quienes allá se encontraban me llegó el olvido de la raza y así empecé a deambular por donde me daba la gana. me subí un rato a la sala, olfatee por la cocina y la cochera, me eche debajo del comedor. luego me di cuenta que bernarda se había ido y me dieron las ganas de llorar y lo hice. ¡ay! me dio tanta tristeza no verla, desapareció de pronto, sin previo aviso. que terrible la sensación de abandono y nadie podía explicarme qué había sucedido. y aunque me hubieran explicado yo estaba inconsolable, viviendo la emoción, dejando fluir eso que estaba ahí acumulado desde hace tiempo. será que lloré esa ausencia y otras de las que me acordé, otras que se me vinieron a la memoria emocional guardada en mi corazoncito. y lloraba y lloraba. ana me abrazó, también el chino y ahí encontré tranquilidad y consuelo. ver que alguien se conmovía de mi sufrimiento me ayudo a consolarme a mi mismo, a mi propio corazón asustado y lleno de miedo, así que lo que sentí en mi cuerpo me animó a trasladar ese consuelo a mi alma y me consentí y me apapaché y así me tranquilicé a mi mismo, ayudado por aquellos que me rodean.
hay momentos en la vida en la que es necesario hacer las cosas, así como salgan, dejando de lado el perfeccionismo y la angustia que provoca el yerro, lo importante es poner en juego lo mejor de uno mismo, haciendo lo mejor posible. hay que aventurarse a caminar por caminos desconocidos y ajenos, ahí está la vida, en la novedad aunque despierte el miedo y la angustia, del otro lado hay tranquilidad y paz. también hay tranquilidad en el trayecto, pero es la consciencia la que se "escama" la que le saca. también es que el instinto empieza a advertir que lo que se avecina puede ser una experiencia dura, inclemente, sobretodo cuando se sabe que a quien se ha de enfrentarse es a una perra resentida, frustrada y seguramente lastimada e incomprendida, lo que despierta en mi dos sentimientos que se encuentran y cuya combinación me desconcierta; la rabia y la compasión. la rabia me espanta, si, la rabia mía, esa cosa mata y no hay vacuna que la contenga que la alivie, no es cosa de microorganismos que curan si no de actitudes que se adoptan. por el otro lado creo que cuando alguien está resentido seguramente es porque mucho ha sufrido y su alma no ha sabido que hacer con eso, no ha sabido canalizarlo, desecharlo, darle una lectura nutritiva para la propia existencia, así que ese dolor se expresa afuera, se culpa a otros por las propias heridas y se les castiga. uno no es culpable de haber sufrido, de haber sido lastimado. la cicatriz se queda ahí, no se mueve y es necesario aprender a vivir con ella y disfrutar de lo que acontece, así, sencillamente.

sábado, 10 de diciembre de 2011

el placer del sol

qué rico acostarme de panza a tomar el sol del medio día. bernarda ya desayuno, acomodó los trastes que lavó, escoge la ropa que va a lavar y yo aquí, como cocodrilo a las orillas del río, tomando mi dosis de sol.
qué bien! no puedo hacer otra cosa que recibir los rayos del sol [suspiro]. y experimento la pasividad de mis pensamiento. y me da un poquito de comezón por aquí y otro poquito por allá, me rasco y la estabilidad regresa, el equilibrio vuelve. y escucho el cu-cu y siento cómo se mueve la energía alrededor de mi. veo pasar personas, autos, aves (que cada vez son menos) y raza, de la mía de la que vengo, de donde yo soy.
sigo en el sol.

viernes, 9 de diciembre de 2011

caca, trabajo y justicia



algo que me encanta es cagarme donde se me da la gana, además de no tener que limpiarme. me dan ganas, olfateo un poco, me acomodo y zaz, ya está! la vida sigue, no hay pedo. 
no entiendo algunas conductas humanas, a veces tampoco entiendo las mías. me asusta el ritmo acelerado de las personas en las calles y mucho peor dentro de las oficinas, esa agitación tensionante que se respira, que se siente en el latido del corazón, en la sudoración. yo los he visto, he visto a muchos seres humanos dejar su vida entera en esos lugares, a veces no lo comprendo. yo por eso ando en la calle, en el cotorreo con la bandera, en la contemplación de la existencia, en el diálogo constante. sin lugar a dudas cira es mi mejor interlocutora. nuestra comunicación es automática, mágica, conectada de inconsciente a inconsciente, así que es verdadera, auténtica, libre y por lo tanto divertida y encantadora. así es como la vivo yo. también conoce esos temblores de mi interior. 
me gusta ver mis manitas en el teclado, es poco común, es algo que no había visto antes, me gusta esa precisión, dedo-tecla, bueno... pensamiento-palabra-letra-dedo-imagen-lectura. es sorprendente verme afuera, mirar mis pensamientos convertidos en letra. aunque a veces no es suficiente para mi criterio que de vez en cuando es exigente, aunque también es necio y testarudo. no se explica, no lo entiendo, me confunde, no perdona mis errores que también son suyos; me castiga con su juicio - es el precio de pensar, es el precio de haber estado inconsciente de mi mente durante largo tiempo, durante estos años. es producto de haber creído en lo dicho, en aquello que he escuchado de otros a cerca de mi. ahora estoy en otro esquema. es increíble sentirme entendido por mi mismo. saber que cira me acepta como soy, que me ama sin condición [es mi incondicional] que bella experiencia. ahora cuido irme entendiendo poco a poco. 
estoy fascinado con la idea de ver las cosas y pensar en las manos que lo trabajaron, que lo produjeron. mientras yo escribo allá afuera hay muchas personas haciendo otras cosas para otras personas que a su vez están elaborando otras cosas para otras personas... ja! entonces veo el refrigerador y pienso en todas las cosas que el hombre y la mujer tuvieron que descubrir y desarrollar y luego cargar para traerlo hasta esta cocina. órale, después de que justo en este lugar solamente se extendía la tierra cual ancha es, primero llena de gases y caldos que contenían sabrá-dios-qué. es que hace mucho este edificio no estaba, muchas personas trabajaron dentro de este lugar para levantarlo, para construirlo y ellos están aquí, al menos, olfateo su voluntad, su ímpetu, su fuerza. eso me inspira para hacer lo que a mi me toca: pensar, escribir, dialogar; es también trabajo, también construye, también contribuye a la paz, a la estabilidad psicológica, porque todos somos uno. ya es bastante cuando se coopera librando la batalla con la propia ansiedad, así el flujo universal se relaja, se apacigua, se arrulla, se calma y con eso se aporta, se crece como comunidad de seres sintientes.
hoy bernarda se tomo un café delicioso, lo molió en su licuadorabebé, un recipiente que parece vaso entrenador, de esos que usan los chiquillos. la casa olía delicioso, mientras se lo tomaba yo me le quedaba viendo, en silencio, mnmnmnmn! qué rico. no me dio, me explico que el café no era para mi. nunca me da de su comida, dice que yo tengo la mía. a mi me controla las dosis y yo no veo que ella se controle las suyas, a veces eso me parece injusto y a veces no. entonces no sé cómo saber que algo es justo, ni en esos casos, ni en muchos otros. no entiendo ese concepto que ha construido la humanidad, no entiendo su uso y su verdadera configuración en el mundo de las ideas. se que algo tiene que ver con la más grande de las virtudes, ¿cómo saber que la justicia existe? ¿dónde se ha visto? ¿cómo es que los humanos la conocen? ¿la naturaleza es justa? ¿y cómo un perro como yo puede saber si la vida ha sido justa conmigo? ¿me ha dado lo que merezco? ¿cómo saberlo? la verdad es que muy poco entiendo. ¿solamente los seres humanos pueden ser justos? ¿la justicia es un camino que únicamente caminan los hombres y mujeres? y cira me escucha y ve como mis pensamientos van de un lado a otro y me mira con compasión, de esa que no se parece en nada a la lástima, es de esa que predica el dalai lama. y cuando cira me dirige esa mirada me regresa la paz y la calma que también habita en mi interior. antes me encabronaba, ahora entiendo lo que el brillo de sus ojos me regala. y permanece ahí quieta, tranquila, bien agarrada del alga. la comida de cira se mueve, ella para comer caza, son guppys los que le pasan. en este planeta no todos luchan por lo que han de comerse, no todos saben lo que es merecer el bocado que se han de engullir, no saben cuanto trabajo y esfuerzo hay de otros. 
unos piensan que pensar no cuesta nada, yo pienso que pensar implica tanto esfuerzo que hasta al cuerpo cansa, me da frío cuando escribo, siento como este ejercicio consume las energías acumuladas por las croquetas que me chingo.
antes de irse bernarda regó las plantas y cuando abre la puerta yo salgo disparado al pasillo del vecindario, qué emoción me embarga, estar allá afuera me encanta. ella riega sus buganvilias y la planta de chiles que el tío granjero le regaló. yo ya me regalé este tiempo. 

mi primera huella


me sorprenden los elementos que componen esta escena.

una cama individual tendida con sábanas de una tela que parece terciopelo con algodón, franela, tela polar o algo así, son de color azul cielo, la siguiente capa es un edredón acolchonado con franjas color azul marino y azul.verde, marca regina un mundo de detalles, hecho en china, 100% poliéster, creo que una de las hermanas de bernarda se la regalo y hasta arriba un edredón doble vista blanco y azul, marca vianney un hogar acogedor. el colchón está encima de una base matrimonial. ilumina la habitación una lámpara con publicidad de coca cola, por supuesto es roja con blanco. la pantalla es un pliego de papel que envuelve la lámpara, esta encima de un estéreo color negro con una superficie brillosa. el “cerebro” del aparato tiene una rueda que puedes girar para que el volumen suba y sube mucho, suena fuerte, duro, su sonido hace que los cristales de la ventana se cimbren, mientras una rueda de color naranja se ilumina al ritmo de la música. el aparatito tiene dos bocinas y un búfer que esta al centro del mueble. las bocina tiene una forma circular,  dicen que es la forma que mejor disipa la onda, eso es lo que yo supongo, yo sólo digo lo que veo.
esta es la recámara más principal de este hogar aquí dormimos los dos habitantes-mascota de la casa, porque eso somos en términos humanos.
bueno, bernarda también es la más importante porque ella nos cuida y nos da de comer, me saca a pasear, me acaricia. también le cambia el agua a cira, la hipocampa, ella vive en una pecera hermosa, adentro tiene agua salada! bernarda duerme al lado, aunque ya lleva varios días durmiendo acá con nosotros, me gusta, los 3 juntos! yeah!

a través de lo que les vaya contando ustedes pueden decidir si confían o no en mis escritos. ya me irán conociendo, digo, ya nos irán conociendo, en esta casa vive una señora que es chiquita, no tan chiquita como las más chiquita, digamos que es chiquita pero no tanto. es delgada, aunque desde que está a dieta se ha puesto más buenona. eso si, siempre ha sido flaca, pero desde que tiene un nuevo régimen alimenticio uf!
soy el mestizo mexicano de bernarda, la chiquita y flaca, he escuchado de mi que soy simpático, a veces amargoso, chistoso, cariñoso, loco. soy yo quien escribe, jocoque. ya te dije que soy un perro. de ver cómo lo hacen he aprendido, me refiero a esto de escribir. no tengo facebook, no sé que poner en la foto. me han tomado tantas que no podría elegir alguna, a veces no se que quiero.

a veces escribo para mi, otras veces también. esta es mi primera vez en internet, antes escribía en mis cuadernos, todavía lo hago. tengo unos cuadernos, en portada aparece momo, en otro el hombre araña. el piso del depa es de madera y tiene uno que otro hueco, así son de mágicos estos lugares, ahí están mis tesoros, mis letras y mis pensamientos.
desde que conocimos este departamento viejo del centro de la ciudad nos enamoramos de él. y ella de mi y yo de ella; aquí la cosa es que yo soy un perro y ella es una caballita de mar. también bernarda adora este espacio, sus amigos y amigas también.
¿te imaginas a lo que ahora nos enfrentamos cira y yo? yo la contemplo desde acá abajo, ella vive en un lugar muy bonito, es una pecera hermosa. bueno a mi se me hace hermosa porque ahí adentro está ella, bernarda es muy cuidadosa con ella, con cira y con la pecera. cira tiene una casa para ella solita, llena de algas y corales, por lo que vi bernarda pagó muchos billetes por este asunto, yo vi venir a los señores que se encargaron de poner esta pecerota. yo estuve viendo que bernarda “checó opciones” en internet.

escucho a bernarda y me entero de su vida y la de su familia, la escucho por teléfono, cuando habla por skype y cuando se reúne con sus amigos y sus amigas, por eso me entero yo estoy ahí cuando se cuentan, cuando ella se entera. también chismoseo lo que esta viendo en su laptop, la misma que uso para escribir. a veces no la escuchó ni la veo, le pongo más atención al radio, a la televisión, a mis pensamientos, o a alguno de mis libros. por supuesto, se leer y así como escribo aquí también leo allá, en el “estudio” que más bien les ha servido para cotorrear. bueno, unos días bernarda se quedó hasta muy tarde trabajando en su computadora, un día ni durmió, luego anduvo de un genio, que ni ella se aguantaba la pobre. pero yo oigo que dice que a veces no puede trabajar en el día. yo tampoco, por eso a veces escribo de noche.
bernarda se tapa la cara y se duerme profundamente, puede venir a tocar la arrolladora banda el limón y ella ni enterada, así que en las noches es que yo escribo, también cuando ella me deja aquí, porque a veces me lleva y a veces no. cada vez confía más en mí y yo cada vez me porto mejor para poder salir, a veces me quiero quedar y no sé cómo decirle que prefiero quedarme a descansar, a disfrutar del discurrir de las horas, siendo, nada más. aquí, contemplando la existencia misma, la existencia del ser que soy. si soy, porque soy mestizo mexicano y eso se es, no se puede tener, también soy jocoque del que no se come. lo vivo, lo experimento, lo reflexiono, lo pienso, lo reconstruyo, así que por todo eso y más cosas lo soy, no sólo lo siento. unos dicen que no podemos pensar, eso es lo que ustedes creen. sólo que a casi todos nos da hueva escribir, por ahí se de uno que otro que también lo hace, pero somos pocos, realmente contados.
hoy me sorprendió lo que vi. el estéreo funcionando, destellando aquella luz naranja, reproduciendo esa música tan erótica, con esa iluminación verdeamarela. me quedé pensando en todo lo que tuvo que pasar para que todo esto estuviera aquí, la cama, las sábanas, la alfombra, el ojito de dios, una pecera extraordinariamente hermosa con una espectacular caballita de mar. yo no sé si se dice así o no, yo así la llamo. caballita de mar y a ella le gusta, tiene su nombre, ella es cira. así que en esta casa vivimos bernarda, cira y yo, el jocoque. me puso así por mi color. los niños me abrazan y me dicen cosas chidas. un niña el otro día me vio y me abrazó y le dijo a bernarda, me lo voy a llevar a mi casa. a mi me dio risa la puntada de la chiquilla, fue muy tierna conmigo. bernarda algo le dijo, es de esas veces en las que me ocupo más de otras cosas en lugar de atender su voz, veía el brillo en la mirada transparente y llena de vida de aquella niña.
y resulta que han pasado millones de años para que este momento se diera, para que todos estos objetos y seres se juntaran  alrededor de mi, justo en esta habitación. tantas cosas venidas de tantos lugares. ¿cómo la vida de este planeta ha llegado a este punto? ¿cuánto han creado? ¡cuánto han desarrollado y cuánto se han enfermado! - a veces me dan risa, a veces la tristeza de bernarda me conmueve.
como que siempre había dado por hecho que las cosas estuvieran ahí, no me había percatado, no era consciente y bueno, es que para que los animales tomemos consciencia hace falta que pase el tiempo. digamos que tuve una visión socio histórica de las cosas, de los aparatos, los valoré, por todo lo que ha tenido que pasar la propia humanidad y la tierra para que estemos aquí “trepados” en un departamento, como vivir en las ramas de un árbol para un chango. digamos que somos de esos animales a los que les gusta vivir en las alturas y pocos de los animales que viven abajo miran hacia arriba. cira y yo siempre miramos el cielo.