viernes, 9 de diciembre de 2011

mi primera huella


me sorprenden los elementos que componen esta escena.

una cama individual tendida con sábanas de una tela que parece terciopelo con algodón, franela, tela polar o algo así, son de color azul cielo, la siguiente capa es un edredón acolchonado con franjas color azul marino y azul.verde, marca regina un mundo de detalles, hecho en china, 100% poliéster, creo que una de las hermanas de bernarda se la regalo y hasta arriba un edredón doble vista blanco y azul, marca vianney un hogar acogedor. el colchón está encima de una base matrimonial. ilumina la habitación una lámpara con publicidad de coca cola, por supuesto es roja con blanco. la pantalla es un pliego de papel que envuelve la lámpara, esta encima de un estéreo color negro con una superficie brillosa. el “cerebro” del aparato tiene una rueda que puedes girar para que el volumen suba y sube mucho, suena fuerte, duro, su sonido hace que los cristales de la ventana se cimbren, mientras una rueda de color naranja se ilumina al ritmo de la música. el aparatito tiene dos bocinas y un búfer que esta al centro del mueble. las bocina tiene una forma circular,  dicen que es la forma que mejor disipa la onda, eso es lo que yo supongo, yo sólo digo lo que veo.
esta es la recámara más principal de este hogar aquí dormimos los dos habitantes-mascota de la casa, porque eso somos en términos humanos.
bueno, bernarda también es la más importante porque ella nos cuida y nos da de comer, me saca a pasear, me acaricia. también le cambia el agua a cira, la hipocampa, ella vive en una pecera hermosa, adentro tiene agua salada! bernarda duerme al lado, aunque ya lleva varios días durmiendo acá con nosotros, me gusta, los 3 juntos! yeah!

a través de lo que les vaya contando ustedes pueden decidir si confían o no en mis escritos. ya me irán conociendo, digo, ya nos irán conociendo, en esta casa vive una señora que es chiquita, no tan chiquita como las más chiquita, digamos que es chiquita pero no tanto. es delgada, aunque desde que está a dieta se ha puesto más buenona. eso si, siempre ha sido flaca, pero desde que tiene un nuevo régimen alimenticio uf!
soy el mestizo mexicano de bernarda, la chiquita y flaca, he escuchado de mi que soy simpático, a veces amargoso, chistoso, cariñoso, loco. soy yo quien escribe, jocoque. ya te dije que soy un perro. de ver cómo lo hacen he aprendido, me refiero a esto de escribir. no tengo facebook, no sé que poner en la foto. me han tomado tantas que no podría elegir alguna, a veces no se que quiero.

a veces escribo para mi, otras veces también. esta es mi primera vez en internet, antes escribía en mis cuadernos, todavía lo hago. tengo unos cuadernos, en portada aparece momo, en otro el hombre araña. el piso del depa es de madera y tiene uno que otro hueco, así son de mágicos estos lugares, ahí están mis tesoros, mis letras y mis pensamientos.
desde que conocimos este departamento viejo del centro de la ciudad nos enamoramos de él. y ella de mi y yo de ella; aquí la cosa es que yo soy un perro y ella es una caballita de mar. también bernarda adora este espacio, sus amigos y amigas también.
¿te imaginas a lo que ahora nos enfrentamos cira y yo? yo la contemplo desde acá abajo, ella vive en un lugar muy bonito, es una pecera hermosa. bueno a mi se me hace hermosa porque ahí adentro está ella, bernarda es muy cuidadosa con ella, con cira y con la pecera. cira tiene una casa para ella solita, llena de algas y corales, por lo que vi bernarda pagó muchos billetes por este asunto, yo vi venir a los señores que se encargaron de poner esta pecerota. yo estuve viendo que bernarda “checó opciones” en internet.

escucho a bernarda y me entero de su vida y la de su familia, la escucho por teléfono, cuando habla por skype y cuando se reúne con sus amigos y sus amigas, por eso me entero yo estoy ahí cuando se cuentan, cuando ella se entera. también chismoseo lo que esta viendo en su laptop, la misma que uso para escribir. a veces no la escuchó ni la veo, le pongo más atención al radio, a la televisión, a mis pensamientos, o a alguno de mis libros. por supuesto, se leer y así como escribo aquí también leo allá, en el “estudio” que más bien les ha servido para cotorrear. bueno, unos días bernarda se quedó hasta muy tarde trabajando en su computadora, un día ni durmió, luego anduvo de un genio, que ni ella se aguantaba la pobre. pero yo oigo que dice que a veces no puede trabajar en el día. yo tampoco, por eso a veces escribo de noche.
bernarda se tapa la cara y se duerme profundamente, puede venir a tocar la arrolladora banda el limón y ella ni enterada, así que en las noches es que yo escribo, también cuando ella me deja aquí, porque a veces me lleva y a veces no. cada vez confía más en mí y yo cada vez me porto mejor para poder salir, a veces me quiero quedar y no sé cómo decirle que prefiero quedarme a descansar, a disfrutar del discurrir de las horas, siendo, nada más. aquí, contemplando la existencia misma, la existencia del ser que soy. si soy, porque soy mestizo mexicano y eso se es, no se puede tener, también soy jocoque del que no se come. lo vivo, lo experimento, lo reflexiono, lo pienso, lo reconstruyo, así que por todo eso y más cosas lo soy, no sólo lo siento. unos dicen que no podemos pensar, eso es lo que ustedes creen. sólo que a casi todos nos da hueva escribir, por ahí se de uno que otro que también lo hace, pero somos pocos, realmente contados.
hoy me sorprendió lo que vi. el estéreo funcionando, destellando aquella luz naranja, reproduciendo esa música tan erótica, con esa iluminación verdeamarela. me quedé pensando en todo lo que tuvo que pasar para que todo esto estuviera aquí, la cama, las sábanas, la alfombra, el ojito de dios, una pecera extraordinariamente hermosa con una espectacular caballita de mar. yo no sé si se dice así o no, yo así la llamo. caballita de mar y a ella le gusta, tiene su nombre, ella es cira. así que en esta casa vivimos bernarda, cira y yo, el jocoque. me puso así por mi color. los niños me abrazan y me dicen cosas chidas. un niña el otro día me vio y me abrazó y le dijo a bernarda, me lo voy a llevar a mi casa. a mi me dio risa la puntada de la chiquilla, fue muy tierna conmigo. bernarda algo le dijo, es de esas veces en las que me ocupo más de otras cosas en lugar de atender su voz, veía el brillo en la mirada transparente y llena de vida de aquella niña.
y resulta que han pasado millones de años para que este momento se diera, para que todos estos objetos y seres se juntaran  alrededor de mi, justo en esta habitación. tantas cosas venidas de tantos lugares. ¿cómo la vida de este planeta ha llegado a este punto? ¿cuánto han creado? ¡cuánto han desarrollado y cuánto se han enfermado! - a veces me dan risa, a veces la tristeza de bernarda me conmueve.
como que siempre había dado por hecho que las cosas estuvieran ahí, no me había percatado, no era consciente y bueno, es que para que los animales tomemos consciencia hace falta que pase el tiempo. digamos que tuve una visión socio histórica de las cosas, de los aparatos, los valoré, por todo lo que ha tenido que pasar la propia humanidad y la tierra para que estemos aquí “trepados” en un departamento, como vivir en las ramas de un árbol para un chango. digamos que somos de esos animales a los que les gusta vivir en las alturas y pocos de los animales que viven abajo miran hacia arriba. cira y yo siempre miramos el cielo.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario

deja tu huella...